NoticiasPalomar y humedal de Caleruega

El Ayuntamiento de Caleruega no ha tenido que esperar mucho para ver la repercusión que ha traído consigo el logro del premio Fuentes Claras -que la Junta concede a los municipios por sus proyectos de recuperación de sus espacios-, apenas dos semanas después de conocerse dicha concesión. Así lo muestran las cifras de la Oficina de Turismo de Caleruega desde la que sus responsables cifran en «casi 60 personas las que sólo en estas 2 semanas nos han comentado que se acercaban para conocer, especialmente, el paraje de La Quiñonera, donde se ubica el palomar y el humedal», detallaba, «y de ellos varias excursiones de estudiantes».

Datos que se suman así a las 386 recibidas para ver este lugar desde principios de año hasta noviembre, de las que 125 procedían de diferentes excursiones muchas de escolares, «ya que hasta ahora las visitas al lugar habían sido mucho más esporádicas, y sobre todo de amantes de la ornitología que venían a observar las aves y senderistas».

Y es que aunque el paraje siempre estuvo ahí, fue un elemento más del bello trazado senderista que cada año eligen muchos de los visitantes que llegan a esta localidad ribereña. Enclave natural al que la recuperación por parte del Ayuntamiento de su antiguo palomar, así como la creación en las cercanías de un muladar y un humedal artificial, han dado sin embargo un remarcado valor añadido.

Dicho proyecto de recuperación, en el que el Consistorio local lleva años trabajando, ha sido precisamente el que la Junta ha reconocido este año con su premio Fuente Claras, el cual recogió a finales de noviembre la alcaldesa de Caleruega Lidia Arribas. «Estamos encantados, sobre todo porque haya gustado tanto un proyecto que, en verdad, nació del deseo de recuperar elementos muy queridos por todos nosotros, y que queríamos conservar antes de que desaparecieran».

Es el caso del palomar, uno de los pocos de la región que es también vivienda, y que por su ubicación en altura es ya punto de encuentro como observatorio habitual de varias comunidades de buitres, provenientes de las zonas cercanas de Huerta de Rey, La Yecla o Montejo donde se encuentran sus buitreras.

«Además de hallarse también en el paraje el espacio que años atrás recuperamos como muladar», explica, «el cual surgió a su vez, tras abrirse varias granjas en la zona y trasladarnos sus dueños la posibilidad de crear un lugar donde dejar los cadáveres que allí se generan».

Enclave al que se sumó la rehabilitación del palomar a través de fondos propios y la labor de voluntarios en 2013 , y al que siguieron mejoras del entorno en colaboración con Somacyl a través de la Fundación Patrimonio Natural. «Fue en 2016 cuando se creyó apropiado que para evitar focos de infección por los animales muertos, se creara una laguna artificial, generando así un ecosistema propio que interrelacionara a todas las especies que hacían uso de estas dotaciones, a la vez que unía éstas entre sí, dando forma a un ecosistema natural que se regenera con sólo unos cuidados básicos, y teniendo claro su carácter silvestre y que no se trata del jardín de la plaza Mayor», comentó.

 

Aula para estudiantes

La alcaldesa se muestra así contenta al ver que el paraje de La Quiñonera se ha convertido «en un aula al aire libre que atrae a amantes de la naturaleza y a muchos estudiantes, siendo éste un turismo que queremos potenciar, complementario al que ya viene a visitar la localidad».

Ejemplo de ese interés fue la visita la pasada semana de alumnos del ciclo formativo de ‘Conducción de Actividades en el Medio Natural’, del CIFP Santa Catalina de Aranda, fruto del acuerdo de éste con el Ayuntamiento local y la asociación Abubilla Ecoturismo. Desde el centro explican que en este ciclo se forma a los alumnos como futuros guías en actividades en el medio natural, por lo que destacaron la oportunidad que les da este lugar de conocer el resultado de la colaboración de vecinos, voluntarios y administraciones a la vez que conocer elementos autóctonos que protagonizan propuestas turísticas.

 

FUENTE: EL CORREO DE BURGOS